Vida útil extendida en matrices
Las matrices forjadas con nuestros ciclos térmicos controlados soportan hasta un 40% más de ciclos de fatiga antes de presentar grietas, reduciendo paradas no programadas en prensas de 2500 toneladas.
Metalurgia pesada de precisión
Las matrices forjadas con nuestros ciclos térmicos controlados soportan hasta un 40% más de ciclos de fatiga antes de presentar grietas, reduciendo paradas no programadas en prensas de 2500 toneladas.
El maquinado en múltiples ejes permite mantener concentricidad y paralelismo en piezas de más de 2 metros, eliminando rectificados correctivos y asegurando el ensamble directo en equipos industriales.
El rectificado con muela de CBN y lubricación de alta presión minimiza la capa blanca y las tensiones residuales, logrando superficies que resisten la abrasión continua sin perder integridad metalúrgica.
Los hornos de atmósfera controlada y los perfiles de temple y revenido diseñados para cada aleación garantizan una dureza uniforme de 42 a 60 HRC, eliminando puntos blandos que generan fallas prematuras.
Cada lote de acero H13, D2 o 4340 cuenta con certificación de composición química y propiedades mecánicas, asegurando repetibilidad en la respuesta al forjado y al maquinado posterior.
Nuestra planta metalúrgica integra procesos de forja pesada, maquinado multieje y rectificado geométrico axial para componentes de gran porte. La diferencia está en el control de cada variable térmica y mecánica, no en promesas genéricas.
Las matrices de acero H13 se tratan con rampas de temple y revenido ajustadas a la geometría de cada pieza. En pruebas de campo logramos reducir un 18% los rechazos por agrietamiento prematuro en prensas de 2500 toneladas. La microestructura de bainita y martensita revenida se monitorea con microscopía electrónica.
Los centros de maquinado con refrigeración de alta presión y herramientas de carburo recubiertas con TiAlN mantienen concentricidad de 0,02 mm en ejes de transmisión de acero 4340 con dureza 42 HRC. Se documentan las desviaciones térmicas y las correcciones aplicadas lote a lote.
El rectificado con muela de CBN y lubricación de alta presión alcanza rugosidades Ra de 0,3 µm en acero D2 tratado a 60 HRC. Se minimiza el daño térmico superficial y se extiende la vida en servicio de componentes sometidos a abrasión continua en prensas industriales.
Cada lote se evalúa con perfiles de rugosidad 3D, medición de tensiones residuales y análisis de capa blanca. Los datos se registran en informes trazables que acompañan cada envío. Esto permite a nuestros clientes B2B validar la calidad sin depender de ensayos externos.
Seleccioná el esquema de trabajo que mejor se adapte al volumen y tolerancias de tu producción. Cada paquete incluye trazabilidad metalúrgica, certificado de dureza y reporte dimensional.
Incluye diseño y fabricación de matriz en acero H13, forja en prensa de 1600 toneladas, desbaste térmico y rectificado de superficies de apoyo. Ideal para lotes de 50 a 200 piezas con tolerancias de ±0,15 mm en concentricidad. Se entrega con certificado de tratamiento térmico y dureza Rockwell C.
Centro de maquinado de 5 ejes con refrigeración de alta presión y herramientas de carburo recubiertas TiAlN. Apto para piezas de hasta 2,8 metros de longitud en aceros 4340, 4140 y D2. Incluye rectificado geométrico axial con rugosidad Ra ≤ 0,4 µm y control de desviaciones térmicas por lote.
Combina forja por matrizado pesado, maquinado CNC de precisión y rectificado de alta fricción con muela de CBN. Se agregan ensayos no destructivos (ultrasonido y partículas magnéticas) más análisis metalográfico de capa blanca. Diseñado para componentes críticos sometidos a ciclos de fatiga superiores a 10⁶ y abrasión continua en prensas industriales.
Respuestas técnicas sobre procesos de matrizado pesado, rectificado axial y tratamientos térmicos para componentes industriales de gran porte.
En nuestro centro de maquinado CNC de 5 ejes alcanzamos concentricidades de 0,02 mm en piezas de acero 4340 con dureza 42 HRC. El proceso combina desbaste con refrigeración de alta presión y acabado con muela de CBN, lo que permite mantener la estabilidad dimensional incluso en lotes de producción continua. Las desviaciones térmicas se controlan mediante ciclos de estabilización intermedia y medición en máquina.
Ajustamos las rampas de temple y revenido según la microestructura objetivo (bainita + martensita revenida). En un caso de campo logramos reducir un 18% los rechazos por agrietamiento prematuro al modificar la velocidad de enfriamiento en la zona crítica de transformación martensítica. El control de curvas de enfriamiento se realiza con termopares embebidos y registro continuo.
Mediante rectificado con muela de CBN y lubricación de alta presión alcanzamos valores de Ra inferiores a 0,3 µm en acero D2 tratado térmicamente. La técnica minimiza la capa blanca y las tensiones residuales de tracción, lo que extiende la vida útil del componente en condiciones de abrasión continua. Comparamos tres métodos en nuestro laboratorio: convencional, cilíndrico sin centros y de superficies planas.
Depende del material base y las condiciones de fatiga. En matrices de acero H13 con temple y revenido controlado, hemos registrado ciclos de hasta 12 000 piezas antes del primer reacondicionamiento, frente a 7 000 en procesos sin ajuste de rampas. La inspección periódica por ultrasonido y líquidos penetrantes permite programar el mantenimiento sin detener la producción.
Sí, disponemos de centros de maquinado de 5 ejes con capacidad para piezas de hasta 3,2 metros de longitud y 1,5 metros de diámetro. Trabajamos aceros aleados, inoxidables y herramientas con durezas de hasta 62 HRC. El proceso incluye rectificado geométrico axial y medición por coordenadas para garantizar las tolerancias especificadas en planos.